30/03/2017

Preguntas frecuentes acerca de posibles averías en salvaescaleras

¿Cuáles son y cómo evitarlas?

Las sillas salvaescaleras son soluciones en accesibilidad que nos permiten ganar autonomía y seguridad en nuestro edificio. Como toda máquina destinada a un uso y movimiento, es susceptible de sufrir una avería. Por ello, hoy abordamos las principales preguntas acerca de cómo evitarlas y, de paso, alargar la vida útil de nuestro salvaescaleras.

- Mi silla salvaescaleras ha empezado a emitir un pitido ¿por qué?

Los salvaescaleras más modernos disponen de alarmas que avisan al usuario de alguna incidencia. Es una manera rápida para detectar posibles incidencias en el funcionamiento y poder llamar al servicio técnico.

Aun así, un pitido no tiene porqué ser sinónimo de avería. Por ejemplo, modelos como SOCIUS emiten este sonido cuando la silla no ha llegado al final de su recorrido, dónde se encuentra el punto de carga. Si el usuario se levanta en ese momento, la máquina avisa acústicamente de que debe conducirse la silla hasta el final para permitir hacer contacto con la toma eléctrica correspondiente.

Otro motivo es que los sensores del salvaescaleras hayan detectado algún obstáculo durante el trayecto. La silla interpreta un posible atropello y detiene la marcha, emitiendo el pitido. En estos casos, debemos revisar los alrededores de la silla y comprobar que no existe ningún elemento que tape u obstaculice la silla. Si el modelo de salvaescaleras lo permite, deberemos  retroceder y liberar el mecanismo. Si el pitido persiste, será aconsejable llamar al servicio técnico.

- El salvaescaleras no se pone en marcha ¿por qué?

Una de las causas más comunes es que las baterías de la silla salvaescaleras se hayan descargado. Como hemos visto, si la silla no llega hasta el punto de carga correspondiente e ignoramos el pitido de aviso, las baterías se descargan. Sea este el motivo u otro, deberemos avisar al servicio técnico.

- Durante el trayecto, la silla salvaescaleras hace ruido o vibra mucho ¿a qué se debe?

Las sillas que funcionan con sistema de cremallera piñón (riel dentado) presentan un mecanismo con fricción que garantiza el máximo agarre. Ello precisa de un engranaje que permita un movimiento rápido, por lo que el lubricante es muy importante. Si los rieles de la guía no están engrasados correctamente, puede generar ruidos por la fricción o vibraciones. Por ello, aunque las sillas salvaescaleras no están sujetas a mantenimiento obligatorio, es aconsejable su contratación para evitar posibles incidencias como estas.

Por otro lado, modelos con sistema de presión neumática como DEVOTUS, no precisan engrasado.

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